En los últimos días hemos contemplado la noticia sobre la eventual asociación entre el uso de la telefonía móvil y un riesgo mayor de tumores cerebrales. Independientemente del debate que suscita, lo que realmente sabemos a día de hoy es que no hay datos definitivos de esta relación.
Cierto es que se acaba de finalizar un estudio global epidemiológico (Interphone&mdash) al respecto, pero todavía no está publicado ni validado (parece que los resultados definitivos se publicarán en 2009).
Las filtraciones de los resultados preliminares de este estudio generan noticias como la que recientemente hemos tenido. Los datos ofrecidos son parciales y no se deben considerar concluyentes hasta que no se analicen los resultados de forma global. Los propios autores subrayan que no tienen carácter definitivo y que no deben servir para sacar conclusiones sobre la normativa de los teléfonos móviles.
Por esta razón y a día de hoy, debemos ser prudentes y no entrar a valorar estas noticias.