El carcinoma escamoso o epidermoide de la piel, así como el de células basales es un tumor localizado a la epidermis en la gran mayoría de los casos. El tratamiento local es, pues, el pilar del tratamiento.
Existen diversas modalidades y opciones para tratar localmente estas lesiones:
Destruye a las células tumorales por congelación. Es una técnica útil en lesiones pequeñas, bien definidas y de bajo riesgo de recidiva. Se utiliza la aplicación de nitrógeno líquido sobre la lesión tumoral y un perímetro de tejido sano superior a 3 mm.
Esta técnica solamente la pueden realizar médicos experimentados y con gran conocimiento de esta enfermedad. Es imposible el estudio histológico de la lesión una vez tratada.
También se le llama curetaje o electrodisección.
También es una técnica a aplicar solamente en lesiones pequeñas, bien delimitadas y de bajo riesgo de recaída. Tampoco permite el estudio histológico de la lesión.
Un agente quimioterapéutico, el 5-Fluoruracilo, puede utilizarse de forma tópica y es muy útil para las queratosis actínicas, los carcinomas in situ e incluso en los carcinomas superficiales.
Es de especial valor cuando no son aplicables otras técnicas. Tiene como limitación el que el producto no se extienda a una concentración adecuada sobre la zona a tratar, contribuyendo entonces a que aparezcan recidivas. Se aplica en forma de crema, dos veces al día y durante 4 a 8 semanas. Produce una reacción inflamatoria que puede ser dolorosa. No se debe de aplicar nunca, por ello, cerca de los ojos, labios o fosas nasales.
Otro tratamiento tópico es la Terapia Fotodinámica que se basa en unas sustancias llamadas porfirinas, que tienen capacidad fotosensibilizadora, produciendo daño celular ante la exposición a la luz y en presencia de oxígeno. La aplicación tópica o inyectable de estas sustancias puede permitir la destrucción selectiva de los carcinomas cutáneos superficiales.
Es una buena elección para tratar tumores pequeños, bien delimitados y especialmente en personas mayores o en las que no se considera indicado un tratamiento quirúrgico.
Es una técnica de tratamiento contraindicada en los tumores de células basales y en el carcinoma verrucoso.
La radioterapia también se utiliza cuando el tumor primario no se puede resecar por completo o cuando los ganglios regionales están afectados
La extirpación quirúrgica es el tratamiento más ampliamente utilizado. Es una técnica bien tolerada, extremadamente eficaz y que permite estudiar por completo la extensión de la lesión tumoral y asegurar la eliminación de la misma mediante el estudio de los márgenes quirúrgicos.
La extirpación puede realizarse habitualmente con anestesia local y sin necesidad de ingreso hospitalario.
En los tumores superficiales la curación se consigue en el 92% de los casos. Cuando el tumor tiene una invasión en profundidad o afectación ganglionar regional la extirpación quirúrgica consigue la curación en el 72% de los casos