La mayoría de los tumores de vagina se diagnostican en fases tempranas, es decir, no se han diseminado fuera de la vagina, por lo que la cirugía suele ser el tratamiento más importante y el primero en llevarse a cabo en la mayoría de estos tumores.
En ocasiones, después de la cirugía puede ser necesaria la radioterapia para asegurarse que se eliminan todas las células malignas.
Las técnicas quirúrgicas para tratar el cáncer de vagina son:
- Cirugía con láser: se utiliza el láser como si fuera un bisturí para extirpar tumores superficiales.
- Escisión local amplia: similar a la anterior, pero realizada con bisturí extirpando el cáncer junto con parte del tejido sano que lo rodea.
- Vaginectomía: se extirpa el tumor con toda la vagina.
- Linfadenectomía: extirpación de los ganglios linfáticos que hay en la pelvis o en las ingles.
- Exenteración pélvica: es una cirugía de gran envergadura que se utiliza en casos extremos como por ejemplo cuando hay una recaída en la pelvis. Se extirpa la vagina, los ovarios, los ganglios linfáticos, el recto y la vejiga, y se realizan orificios artificiales para poder evacuar la orina y las heces.