La radioterapia es el empleo de radiaciones ionizantes para el tratamiento, local o locorregional, de determinados tumores que emplea rayos X con altas dosis de irradiación. Su objetivo es destruir las células tumorales causando el menor daño posible a los tejidos sanos que rodean dicho tumor.
En los tumores de vagina, la radioterapia que se aplica puede ser externa o interna, aunque generalmente se combinan ambas modalidades.
En la radioterapia externa se emplean equipos generadores de radiación (aceleradores lineales) que en ningún momento contactan con la paciente. La radioterapia interna consiste en la colocación de materiales radiactivos próximos a la zona tumoral. Se introducen en la vagina, por lo que se denomina radioterapia endocavitaria.
El tratamiento con radioterapia siempre es individualizado, es decir, cada enferma tendrá su tratamiento específico y distinto al de otra paciente.
Según la finalidad con que se emplee, la radioterapia puede ser curativa o paliativa para aliviar síntomas provocados por el cáncer como dolor, sangrado vaginal, etc.