Un factor de riesgo es cualquier agente que incrementa el riesgo de padecer una enfermedad determinada, es decir, la persona expuesta a este factor posee más probabilidades de padecer dicha enfermedad.
Se conocen diversos factores que tienen relación con el cáncer de pulmón. Entre ellos destacan:
Tabaco: es responsable del 90% de los casos en varones y del 60-80% en las mujeres. El 15% de los fumadores desarrollará un cáncer de pulmón. La utilización de tabaco light no varía el riesgo de padecer la enfermedad.
Los fumadores pasivos también tienen aumentado el riesgo de desarrollar cáncer pulmonar. En términos generales, es similar al de los fumadores de uno a dos cigarrillos al día. De los componentes del humo de tabaco destacan como agentes cancerígenos los hidrocarburos aromáticos policíclicos.

Dejar de fumar disminuye el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, de manera que al cabo de 15 años se aproxima al de los no fumadores. Este descenso depende sobre todo del tiempo de consumo.

Ocupaciones laborales: los trabajadores en contacto con asbesto (aislamientos, minería, industria textil) y petróleo y sus derivados, presentan unas mayores cifras de cáncer de pulmón.
Edad: como en la mayoría de los tumores, el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón aumenta con la edad.
Sexo: Los hombres poseen una tasa de cáncer de pulmón tres veces mayor que las mujeres. Esto es debido a que la población femenina se ha iniciado en el habito de fumar 30-40 años después que los hombres.
Factores genéticos: el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón se multiplica por cuatro cuando hay antecedentes familiares de la enfermedad.
Enfermedades benignas: los pacientes diagnosticados de EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) presentan un mayor riesgo de desarrollar cáncer pulmonar.
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