La pérdida involuntaria de la orina puede aparecer tras el tratamiento. Se produce como consecuencia de la proximidad de la próstata al esfínter urinario, el cual durante el procedimiento terapéutico puede verse lesionado, así como algunas de las estructuras involucradas en la continencia.
Esta situación produce un insuficiente funcionamiento de los mecanismos responsables en la retención urinaria y, por consiguiente, la aparición de incontinencia. La edad es un factor de riesgo, de modo que los enfermos de más edad son los que con mayor frecuencia presentan incontinencia postoperatoria.
La pérdida de orina puede ser diferente según los casos, distinguiéndose tres tipos:
- Urgencia miccional: en esta circunstancia la vejiga se contrae sin haber voluntad de hacerlo, provocando un intenso deseo de orinar que obliga a la micción.
- Incontinencia de esfuerzo: los escapes de orina ocurren cuando se realizan movimientos o ejercicios que aumentan la presión en el abdomen como puede ser al moverse súbitamente, correr, levantarse de una silla, etc.
- Incontinencia total: es la pérdida constante y continua de orina no llegando a realizar micciones, o pocas, debido a que no se llega a almacenar prácticamente orina en la vejiga.
Las primeras medidas que se pueden adoptar para mejorar esta situación son la restricción de líquidos y realización de ejercicios que están destinados a fortalecer los músculos del suelo de la pelvis, ayudando a disminuir la incontinencia.
Si las pérdidas son cuantiosas y ha transcurrido el tiempo suficiente como para considerar que es una incontinencia establecida, se pueden plantear tratamientos para mejorar o resolver esta.
Tratamiento de la incontinencia
Este tratamiento consiste en intervenciones quirúrgicas que llevan a cabo la inyección de substancias como colágena o silicona a través de la uretra en las proximidades del esfínter, produciendo el cierre parcial de éste.
Otra solución más compleja, es la colocación de un esfínter artificial mediante un manguito alrededor de la uretra, que al llenarse de líquido cierra la uretra.
Dispositivos para la incontinencia urinaria
La incontinencia puede variar en su intensidad requiriendo desde el uso de una pequeña gasa de protección, pasando por el empleo de compresas hasta llegar a la necesidad de tener que llevar pañal, con la consiguiente incomodidad y afectación psicológica y social.
Actualmente, existen en el mercado una importante variedad de dispositivos adaptados a las distintas necesidades de cada paciente que permiten, de forma discreta y eficaz, paliar las incomodidades y alteraciones de la pérdida de orina proporcionando la posibilidad de seguir llevando una vida normal.
- Absorbente masculino: su uso está indicado, principalmente, en aquellos pacientes con incontinencia de goteo. Se trata de una compresa fina y absorbente en forma de bolsa con una gran capacidad de absorción. Este material asegura la retención de toda la humedad sin posibilidad de fuga.
- Colectores: Se trata de un sistema fabricado con un material sintético sin látex e hipoalergénico, que se adapta al pene como un preservativo, quedando sujeto a él por una tira autoadhesiva, que evita que se mueva y exista pérdida de orina.
Existen varias modalidades y tamaños para adaptarse a las distintas necesidades de los pacientes.
El colector drena hacia una bolsa de recogida de orina, que mediante unas cintas se fija a la pierna (como si se tratara de un liguero). Es un sistema cómodo y discreto que permite desarrollar la actividad diaria normalmente.
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